Andines, los pioneros del comercio justo en dificultades.

Terraeco, 21/06/2012

Reportaje – Participaron cuando se dio la emergencia del comercio justo en Francia a finales de los ochenta. Hoy en día, los gerentes de la cooperativa “Andines” hacen un llamado a los préstamos y donativos.

Como siempre, Verónica Lacomme no tiene más que una idea en mente: “Construir con las personas las herramientas de su independencia y de su libre albedrío.” Con su compañero Michel Besson, la antigua criminóloga fundó, a finales de los ochenta, Andinas; la primera estructura de comercio justo de forma empresarial en Francia

En su tienda de Saint-Denis, los rillettes de atún se codean con las vasijas de barro de Burkina Fasso. Pero varios productos están actualmente en desabastecimiento: la cooperativa, presa de sus dificultades de tesorería, se esfuerza por mantener su actividad.

La idea de “Andines” nació en Colombia, con el objetivo de mantener con Francia relaciones basadas en el respeto mutuo. Y es a sus dirigentes a quienes debemos la introducción a finales de los años ochenta de la expresión “comercio justo”, actualmente patentada por el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI). Pero no se trata de voluntariado económico. Los dirigentes de “Andines” insisten: el comercio justo es “la equidad en el comercio en todos sus intercambios”.

Independencia empedernida

Café de Colombia y vasijas brasileñas provenientes de la Isla de Marajo (en la desembocadura del Amazonas) son los productos estrella de la tienda. Hasta aquí, nada particularmente original. Pero la especificidad de “Andines”, es el compromiso de una remuneración solidaria y equitativa en todos los niveles (transportistas, transformadores, comerciantes…) y no solamente con el productor.

Es también el rechazo, firme e inapelable, de trabajar con la gran distribución y adherirse a la marca Max Havelaar. “Max Havelaar no es una etiqueta, sino una marca privada, insiste Verónica Lacomme. Nosotros no hacemos el mismo trabajo. Ellos no compran productos, venden su marca y toman sus regalías.”

Petición de ayuda

¿Y por qué cerrar la puerta a la gran distribución? “Nosotros tenemos nuestros compromisos con nuestros colaboradores, explica la gerente. Por ejemplo, en Colombia, no se trata de que el café reemplace los cultivos de subsistencia. Es un complemento, que permitió erradicar la coca, pero nosotros no podemos importarlo más que entre 5 y 10 contenedores al año. La gran distribución, demanda al menos 25 contenedores, lo que implica forzosamente la intensificación de los cultivos.” De igualmente se excluye: el pago de bonificaciones o de campañas publicitarias.

Pero el precio de esta independencia, son las tensiones financieras. La Scop (Sociedad Cooperativa Obrera de Producción) está en gran dificultad este año, y muchos sectores productivos, entre ellos el de café colombiano están a punto de ser detenidos. En los pasillos del almacén, el responsable del stock, Mohamed Khelifati, añora implícitamente la falta de actividad y a esos “camiones que no vienen más”.

El compromiso de pagar por anticipado los pedidos, unido a la manía francesa de los plazos de pago, ha generado siempre insuficiencias en la tesorería. Sin embargo, según los dirigentes de Andines, en el 2008 una campaña de comunicación de la marca Max Havelaar, ampliamente financiada por el Ministerio de Relaciones Exteriores, penalizó a los independientes. Los clientes, quienes se sorprendían de no ver la “etiqueta” Max Havelaar en los productos, se apartaron de la Scop. Andines perdió 300 000 euros en 6 meses y tuvo que despedir a 5 de sus colaboradores.

Hoy Andines necesita de 150 000 euros en préstamos para reconstruir su stock , principalmente el de café y artesanías. Los préstamos se sitúan generalmente entre los 100 a 5 000 euros, por una duración mínima de dos años, y son depositados a la asociación de apoyo “les Amis d’Andines” (Los Amigos de Andines). Las modalidades de reembolso se hacen caso por caso.

Canastas y cascarones de huevo

La cooperativa pretende también ser un lugar de acogida y de intercambios en un barrio no muy…animado. Todos los miércoles, el patio de entrega se convierte en un escenario de distribución de canastas Amap (Asociación para el mantenimiento de la Agricultura Campesina) para entre 200 y 300 familias. “Durante nuestras últimas jornadas a puertas abiertas, 90 personas que no se conocían bailaron juntas, sonríe Verónica Lacomme. Nosotros queremos que este lugar sea una zona protegida, donde la gente pueda venir sin ser juzgada”

El pequeño plus, escondido detrás del edificio: los colaboradores iniciaron un jardín compartido, con lechugas, tomates, fresas y un colector de cascarones de huevo. Rodeado de barras de inmuebles unos más grandes que los otros, y de una chimenea industrial, está abierto a los habitantes del barrio.

Éstos son los valores que mantienen el entusiasmo de Andines: la solidaridad y el deseo de compartir. Otra razón para tener esperanza, podría ser la creación de un Ministerio de Economía Social y Solidaria en el gobierno de Ayrault… para la cooperativa, ya se verá más adelante. Mucho más pragmático es el anuncio de la apertura de un sector de producción de café de Guatemala, lo cual alegra a los tres colaboradores asalariados en Saint-Denis.

Para apoyar a Andines, se puede poner en contacto en:

Les Amis d’Andines 5 Rue de la Poterie 93200 Saint-Denis Tél: 00 33 1 48 20 48 60

marie-christine.callet@wanadoo.fr

web de Andines

web de la red Minga

Traduccion : Natalia Lerin.

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Classé dans Economie / Economía

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